• Facebook Basic Black
  • Black Instagram Icon

Un muchachito les dio de comer Juan 6,1-15

Dr. Juan José Barreda Toscano

En los últimos años venimos siendo testigos del surgimiento de una gran preocupación por los y las niños y niñas. Con ello han surgido una serie de replanteamientos que pueden terminar en mucha bendición. Una de las revisiones y reformulaciones necesarias es, precisamente, el análisis de los textos bíblicos que aluden a niños y niñas. Espero con este ensayo animar estudios más profundos.

 

Historias de multiplicación

Las historias de "alimentación de multitudes" son de las más conocidas por los cristianos. Están presentes en los cuatro Evangelios, en Marcos 6:30-44 y 8:1-8, Mateo 14:13-21 y 15:32-39, Lucas 9:10-17, y Juan 6:1-15. A pesar de ser historias muy conocidas, o precisamente porque lo son, no siempre hemos advertido que se tratan de diversas versiones de un o varios hechos de alimentación, con sus particularidades cada una (no todas son presentadas como un hecho milagroso - multiplicación de los peces y panes, las circunstancias historicas son diferentes, la reacción de la gente, los participantes y la situación puntual que genera la alimentacion de tanta gente, etc.) y que tienen también diferentes perspectivas teológicas.

Algunos aspectos de Juan 6

En lo concerniente a Jesús y los niños/as, quisiera analizar brevemente la narración de Juan 6:1-15. Me interesa particularmente porque se habla de un muchachito, quizá entre 8 a 12 años, personaje que no es mencionado en ningún otro de los cinco relatos de alimentación de las multitudes y que, por otro lado, juega un papel importantisimo en la argumentación de la historia y del contenido teológico de la misma. La historia es la siguiente:

1 Algún tiempo después, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea (o de Tiberíades).

2 Y mucha gente lo seguía, porque veían las señales que hacía en los enfermos.

3 Entonces subió Jesus a una colina y se senó con sus discípulos.

4 Faltaba muy poco tiempo para la fiesta judía de la Pascua.

5 Cuando Jesús alzó la vista y vio una gran multitud que venía hacia él, le dijo a Felipe:
—¿Dónde vamos a comprar pan para que coma esta gente?

6 Ésto lo dijo sólo para ponerlo a prueba, porque él ya sabía lo que iba a hacer.
7 —Ni con doscientos denarios podríamos comprar suficiente pan para darle un pedazo a cada uno —respondió Felipe.

8 Otro de sus discípulos, Andrés, que era hermano de Simon Pedro, le dijo:

9 —Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿quées esto para tanta gente?
10 —Hagan que se sienten todos — ordenó Jesus.

En ese lugar había mucha hierba. Así que se sentaron, y los varones adultos eran como cinco mil. 11 Jesús tomó entonces los panes, dio gracias y distribuyó a los que estaban sentados todo lo que quisieron. Lo mismo hizo con los pescados.

12 Una vez que quedaron satisfechos, dijo a sus discipulos:
—Recojan los pedazos que sobraron, para que no se desperdicie nada.

13 Así lo hicieron, y con los pedazos de los cinco panes de cebada que les sobraron a los que habían comido, llenaron doce canastas.

14 Al ver la señal que Jesús había realizado, la gente comenzó a decir: «En verdad este es el profeta, el que ha de venir al mundo.» 15 Pero Jesús, dándose cuenta de que querían llevárselo a la fuerza y declararlo rey, se retiró de nuevo a la montaña él solo.

Como dije antes, mientras que esta historia es conocida, en realidad existe una tendencia popular al mezclar los relatos de los cuatro Evangelios resaltándose algunos puntos, y perdiéndose otros. El analisis de la historia literaria sugiere que el relato de Juan no es un paralelo literario al relato más antiguo de Marcos, sin embargo, tienen muchas similitudes que los vinculan. Por ello se piensa que probablemente ambos usaran una fuerte o una tradicion similar, o bien, que Juan usara una fuente diferente a las dos que recoge Marcos 6 y 8.3 En el primer caso, queda claro que Juan usóla historia recogida siguiendo sus propias preocupaciones y propuestas teológicas. Una de las particularidades de la narración de Juan 6 es precisamente que aquí se llama por nombre a dos discípulos, Felipe y Andres. El detalle de la mención del muchachito, la especificación que los panes estaban hechos de cebada, que se trata de una señal, y el cierre de la historia que no es la de una clásica narración de milagro.

Cabe mencionarse también que este capitulo 6 de Juan relata la presencia de Jesús en Galilea, dato no menor que lo aproxima como escrito al Evangelio de Marcos que focaliza el ministerio de Jesús en esta región. Del mismo modo, y como varios exégetas han observado, la narración de la alimentación de las multitudes está vinculada a 6:25-59 en la que Jesús es presentado como el Pan de Vida. 4 El sentido de la alimentación de las multitudes debe de ser vista desde la perspectiva de la provisión divina mediada por la persona del profeta mesiánico o Mesías, Jesús.5

La estructura de este texto puede ser el siguiente:

vv. 1-4, ubicación contextual
vv. 5-7, multitudes sin alimento - comprar vv. 8-13, provisión del muchachito / de Jesús- donar
vv. 14-15, rechazo de Jesús de ser "rey"

Vv. 1-4. Como se dijo antes, esta historia se ubica en Galilea. No se precisa el lugar, pero se señala que es a orillas del mar. Pero al ver la multitud que lo sigue sube a una colina para, probablemente, distanciarse y tener un poco de privacidad con sus discípulos. Lo cierto es que el texto señala con detalle este movimiento que señala un deseo de intimidad.

Es importante advertir acáque el comentario: "Y mucha gente lo seguía, porque veían las señales milagrosas que hacía en los enfermos" (v. 2), no es negativo. Por el contrario, las razones por las que siguen a Jesús son propias de una población con muchos enfermos que ven en Dios la solución a sus problemas de salud. Pero debe señalarse que no se trata simplemente de un problema de enfermedad física, sino de una dolencia. En antropología cultural usan el termino dolencia para señalar las consecuencias sociales —y religiosas— que traen consigo ciertas enfermedades.6

Por el mismo Evangelio de Juan sabemos que ciertas enfermedades traían marginación social, crítica religiosa, abandono familiar, mendicidad, y todo lo que esto implicaba para la salud psíquica y emocional de la persona (véase los relatos de enfermos antes y después del cap. 6: Jn 5:1-7; 9:1-2 y 8; y sus situaciones de abandono, mendicidad, exposición, etc.). Es así que no debemos hablar simplemente de "multitudes", sino que debemos de ubicarla sociológicamente como gente con grandes necesidades, desempleados sin dinero para alimentarse, personas enfermas y sus familiares, gente con grandes expectativas de liberación por parte del Mesías o el Profeta esperado. Es en este contexto que las acciones de Jesús son vistas como tasemeia (las señales). Pero no por ser "milagrosas" como traduce la NVI, sino porque se trata de acciones de liberación y vida plena propias de los tiempos mesiánicos (cf. Jn 6:25-59). Nuevamente se usarásemeion (singular) para referirse a lo sucedido en el v. 14.

Otro dato muy valioso que señala el contexto en que se suscita este hecho es que estaban muy cerca de la fiesta judía de la Pascua. La especificación temporal señala que la población fiel judía tiene presente la celebración de la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto. Es en este tiempo también cuando el pueblo toma mayor consciencia de su condición de

sometimiento y expropiación de sus derechos y libertades por parte de Roma y sus reyes vasallos. Gran parte de la población siente que las autoridades religiosas-civiles del Templo (sacerdotes, escribas, familias ricas, comerciantes; cf. Jn 2:13-23; 10:1-19), 7 son vistos como traidores a Dios y a su pueblo, por lo que también en estas fechas es que surgen revueltas y otras acciones contra todos estos.8 Es así que este relato es ubicado en un momento especial para el pueblo galileo y toda accón social a favor del pueblo también serávista por quienes ostentan el poder como una posible rebelión.

Gracia y gratuidad

Vv. 5-7. Esta secuencia es preparatoria para la sección que viene y plantearáel sentido común de quienes se mueven bajo la lógica del imperio: ¿Dónde compraremos pan...? (gr. póthen agorasomen). La pregunta busca que demostrar la lógica del imperio presente aún entre los discípulos (v. 6). Con ella también se evidencia situación social y económica de la población carente me medios suficiente para subsistir. Y aunque no se dice que las multitudes tuvieran hambre ni que la hora fuera avanzada como en los relatos de los otros Evangelios, debe pensarse en dar de comer como un gesto de ayuda y de confraternidad. La alimentación es un acto imprescindible para la vida, para la salud, es un acto de justicia divina, y por lo tanto, de festejo. 9 La rigidez y el seño fruncido no deben de formar necesariamente parte de la imagen que nos hacemos de esta situación.

Quién es quién y qué hace qué

La pregunta está dirigida a Felipe en particular que en el Evangelio de Juan es un discípulo que participa de varias situaciones importantes (cf. Jn 1:44-46; 12:21-22; 14:9). La lógica del mercado (cf. ágora) regido por el imperio se contrapone al tiempo mesiánico iniciado con Jesús. Una multitud no carece de alimentos porque no prevea o sea descuidada. Ya hemos visto que no ha llegado a Jesús por mera curiosidad, sino por grandes necesidades e injusticias. Es así que la expresión "alzó la vista y vio una gran multitud" es una expresión que refleja el volver a advertir lo que realmente le estaba sucediendo con el pueblo.

La respuesta de Felipe es exagerada intencionalmente, pero nuevamente refleja la realidad de la mayoría de la población. "Ni con 200 denarios podríamos comprar suficiente pan para darle un pedazo a cada uno", es decir, necesitaríamos aún más. Se cree que 1 denario era el salario diario de un campesino. Además de ser una paga muy baja, 200 denarios era una cifra que de seguro no podrían ahorrar los discípulos de Jesús. Se trata de 6 a 8 meses de labor. 10

Es importante advertir que Felipe no le cuestiona a Jesús la decisión de alimentar a la gente. No hay una pregunta parecida a: ¿por quédeberíamos de darles de comer? La respuesta de Felipe, aún siguiendo la idea de la ayuda o la comunión en el dar de comer, es inadecuada porque ésta estáconfigurada con una lógica que Jesús quiere romper.

Vv. 8-13. Entonces entra en la conversacion Andrés, otro discípulo mencionado por nombre y que también aparece en varias escenas en el Evangelio de Juan, y también con Felipe (Jn 1:40-41; 12:22). Aquí, como en el capítulo 1, Andrés trae ante Jesús a un muchachito del cual no se dice mucho. El término griego para referirse a esta persona es paidárion (que deriva de país, "niño pequeño") que bien puede designar a un niño o un adolescente de 13 a 18 años.11

 

Un muchachito

Muy poco se ha hablado de la presencia de este muchachito en la escena. Como se señalño antes, el movimiento de Jesús hacia la colina respondía posiblemente a la búsqueda de un poco de tranquilidad e intimidad con sus discípulos. Entonces, ¿cómo es que este muchachito aparece? Podría explicarse de muchas maneras y no llegar a nada definitivo. Sin embargo, el movimiento de las acciones sugiere que estaba cerca, aún, oyendo la conversación. Y es que el pasaje dice que Jesús subiócon sus discípulos, por lo que no hay razones para pensar que no hubieran entre ellos niños o adolescentes, tanto hombres como mujeres. Otra vez, nuestra lectura patriarcal y adultocéntrica de la Biblia nos juega una mala pasada cuando leemos el texto bíblico.

Otro hecho importante es precisamente advertir que en ningún momento se dice que Andrés fue a buscar al muchacho, o aún más, que él le solicitólos panes y peces. Simplemente se presenta a Andrés señalando que "aquí", es decir, en el grupo —recuérdese que se han separado un poco de la multitud— La secuencia de la narración sugiere que el muchachito es quien se acerca a ofrecer sus cinco panes y sus dos peces. La acción de Andrés no es meramente señalar que "aquí" hay alguien que tiene esos panes y peces, sino que lo menciona porque el muchachito los estáofreciendo. Así se puede su comentario posterior puede entenderse mejor: "...pero ¿quées esto para tanta gente?". Es más, este comentario estáen contraposición al ofrecimiento del muchacho y en armonía a la lógica de Felipe. Así, las lógicas contrapuestas que se presentan desde la acción de este jovencito son realidad injusta y creatividad, hambre y alimentar, comprar y donar, necesitar mucho dinero y donar poco, y poco alimento - mercado (ágora) y acción de Jesús.

Lo que no debemos de perder de vista aquí es que quien empieza la observación sobre estas lógicas contrapuestas es Jesús con la pregunta. Pero quien la lleva a un plano radical es el muchachito al ofrecer lo poco que tiene. En su lógica, el muchachito decide ofrecer a Jesús todo lo que tiene y como acción solidaria con quienes no tienen nada. Su ofrecimiento refleja probablemente su condición social. Son cinco panes de cebada y dos peces secos. Los panes de cebada eran los más baratos y solían alimentarse con ellos la gente más pobre.12 Esto nos lo señala el Evangelio de Juan que es el único que especifica que el pan es krithínous (cebada) y no de trigo.

Un punto muy importante a señalarse es que no debe pensarse que este jovencito donósu comida pensando en la multiplicación sobrenatural de los panes y peces. No ha habido en el relato del Evangelio de Juan nada que nos lleve a tal

conjetura. Quienes ven en el gesto del niño distorsionan la escena y menosprecian el gesto del jovencito. Tal acción señala un acto de comunión, de generosidad que es tenida por Andrés como ingenua, pero que en el jovencito quizá sea, como se verámás adelante, rebelión, llamado de atención al resto de actores, o acertada interpretación de lo que Jesús estaba proponiendo con "denles ustedes de comer".

Hay dos detalles que el texto aporta indirectamente y que refleja la relación de los adultos con los niños/as y muchachitos. El primero, y con relación a lo dicho recién arriba, es que el autor del Evangelio no pone en este muchachito palabra alguna. Definitivamente el énfasis estáen el gesto, la acción de dar que "habla" quizás más fuertemente que "enunciar". El segundo es una alusión específica y que estáen el v. 11 donde el autor sigue el estilo de numeración donde el centro en la contabilidad (presencia) en un encuentro estáen la presencia de los varones y adultos. No es seguro si este muchachito entraría o no en la contabilidad, y sin embargo, tiene un rol protagónico en el relato y evento. Igualmente, debe observarse que en la mención de quiénes conformaban la multitud habían mujeres y niños/as. Dicha mención explícita es importante por cuanto se visualiza su participación activa en el movimiento de Jesús.

 

Jesús

En la construcción de la narración debe observarse el desarrollo de la trama que realiza el escrito. Se pasa de la idea de carencia absoluta a la generosidad "ingenua". De una idea de gran necesidad a una idea de posibilidades desde lo poco y pobre. De adultos lógicos y negativos, a un muchachito que actúa en rebeldía a la realidad presentada, aunque no una única realidad. De una perspectiva de ayuda a otra perspectiva de ayuda. Pero debería decirse también, se contraponen las perspectivas de unos discípulos reconocidos a las perspectivas de otro, de un jovencito cuyo nombre ni sabemos.

Ahora bien, en la secuencia narrativa debe observarse cómo procede Jesús. Contrariamente a lo que podría pensarse en vista a la ausencia de un comentario explícito de Jesús respecto al muchachito y su acción. Jesús pasa por alto el comentario de Andrés —y puedo decir— y recibe el ofrecimiento del muchachito en mano ("Jesús tomóentonces los panes...", v. 11). Es de esta manera que se advierte que Jesús no solamente acepta sino que reproduce la praxis del muchachito. En la lógica del Reino la generosidad es expresada por el desprendimiento y la solidaridad como justicia, como gratuidad desde los pobres y más débiles. Es así entonces que Jesús también, como lo hiciera el muchachito con él, comparte el pan ("...tomó los panes, dio gracias y distribuyó a los que estaban sentados... y los varones adultos eran cinco mil", v. 11).

Si nos fijamos en este relato, en la descripción de las acciones, deberíamos preguntarnos sinceramente, ¿en quéparte se dice que los panes y los peces se multiplicaron milagrosamente? En ninguna parte. La secuencia es: el muchachito le trae los 5 panes y 2 peces a Jesús. Jesús los toma y los reparte a los que estaban sentados "todo lo que quisieron. Lo mismo hizo con los pescados". Luego viene el v. 12, "Una vez que quedaron satisfechos..." les pide a los discípulos que recojan lo que quedópara que no se desperdicie nada.

Llama la atención la razón. Lo cierto es que sobraron 12 canastas de pan de cebada.

Vv. 14-15. Dice el pasaje: "Al ver la señal (gr. semeia) que Jesús había realizado...", ¿a quése refieren con la señal? Si queremos interpretar este pasaje como una multiplicación milagrosa de los panes y peces, debe pensarse que la señal fue un acto portentoso que rompiócon las leyes naturales; pero aún así, su origen está en la generosidad y la entrega confiada a Jesús de 5 panes y 2 peces por parte de un muchachito.

Pero quizáel acto sobrenatural fue diferente. Es decir, que un pueblo empobrecido, obligado quizáa pensar en términos de trueque donde el más fuerte se valía de sus ventajas para ganar sobre el más débil, desarrolla el gesto de compartir lo que tienen. Es decir, que la acción del muchachito de compartir lo poco y pobre que tenía movilizó a otros a compartir también lo que tenían con los demás. Que esta praxis expuesta públicamente por Jesús al partir los panes que tenía con él comunicóla idea de comunión, de solidarizarse con los demás desde lo poco que se tiene como un gesto de amor y solidaridad, como una manera de subsistir sin caer en el sistema excluyente romano, sin comercializar con el hambre de la gente, sin recurrir al clientelismo ni mendigar alimento, sino que fue una práctica de libertad desde un jovencito, como provisión divina. Esta acción en la multitud que seguía a Jesús hubiera sido también una señal de Jesús, una muestra del tiempo mesiánico que genera en la gente las prácticas del reinado de Dios.

Al parecer, nuevamente Jesús había descendido para comer con todos. Esto lo señala la idea de volver a subir a la montaña en v. 15. A Jesús lo quieren forzar a presentarse como "Rey". No es casual que esto suceda en este contexto de provisión y cuidados hacia la gente. Pero Jesús rechaza esto porque la oferta responde a una política y una visión de las relaciones sociales y religiosas de expropiación, de violencia y egoísmos ("mi reino no es de este mundo...", Jn 18:36). Pero se identifica con el jovencito, con la solidaridad desde la gratuidad y la creatividad que modifica la realidad confiando en Jesús. Un muchachito les dio de comer.

1 No califico las señales como milagrosas distanciandome de la traducción de la NVI.
2 Aquí nuevamente me distancio de la traduccion de la NVI.

3 El que ha puesto enfasis en esto ha sido C. H. Dodd, La tradición histórica en el cuarto Evangelio, Madrid, Cristiandad, 1978, p. 202 (cf. pp. 206-217).
4 Por ejemplo, J. Beutler, "The Structure of John 6", en Critical Readings of John 6, edit. R. A. Culpepper, Leiden, Brill, 1997, pp. 115-127; C. H. Dodd, Interpretación del cuarto Evangelio, Madrid, Cristiandad, 1978, pp. 334-335; R. Schnackenburg, El Evangelio según San Juan, vol 2, Barcelona, Herder, 1980, p. 30; entre otros.

5 Para quienes están interesados en la figura de Jesús como el Mesías según Moisés el profeta les sugiero la lectura de Meeks, The Prophet- King. Moses Traditions and the Johannine Christology, Brill, Leiden, 1967.

6 "La dolencia no es tanto un asunto biomédico cuanto social. Se atribuye a causas sociales, no físicas. Como pecado supone una brecha en las relaciones interpersonales, pecado y enfermedad suelen ir juntos. La dolencia no es tanto un asunto médico cuanto un desvío de las normas y los valores culturales", B. Malina, Los evangelios sinópticos y la cultura mediterránea del siglo I. Comentario desde la ciencias sociales, Navarra, Verbo Divino, 2002, pp. 381-383. Sugiero la lectura de J. Neyrey, "Clean/Unclean, Pure/Polluted, and Holy/Profane: The Idea and the System of Purity", en The Social Sciences and New Testament Interpretation, edit. R. Rohrbaugh, Massachusetts, Hendrickson Publisher, 2003, pp. 80-104.

7 Ver los estudios de B. Malina sobre las dimensiones sociales del Reino de Dios y la economía del Reino en el mundo mediterráneo del siglo I d.C.: "As ocultas dimensoes sociais do Reino" y "O Reino e a economia politica", en O evangelho social de Jesus. O Reino de Deus em perspectiva mediterrãnea, San Pablo, Paulus, 2004, pp. 77-116.

8 R. Horsley, Bandits, Prophets, and Messiahs.

9 Sugiero la lectura de R. Aguirre, La mesa compartida. Estudios del Nuevo Testamento desde las ciencias sociales, Santander, Sal Terrae, 1994. Lastimosamente Aguirre no incluye estas comidas pública y multitudinarias en su análisis, sin embargo, mucho de su análisis puede aplicarse a ellas.

10 J. Mateos y J. Barreto, El Evangelio de Juan. Análisis linguístico y exegético, Madrid, Cristiandad, 1982, p. 305.
11 Este término solo aparece aquí en todo el NT. En el AT aparece en varias oportunidades. Por ejemplo, en Génesis 37:30 designa a Joséque tenía ya 17 años; a Daniel y sus amigos en Daniel 1 (cf. Tobias 6). En varios autores de la literatura clásica griega designa a un niño pequeño, A. Oepke, "paĩs, paidíon, paidárion, téknon, tekníon, bréfos", en Theological Dictionary of the New Testament, Vol. V, edit. G. Friedrich, Grand Rapids, Eerdmans Publishing, 1967, p. 638.

12 Filón de Alejandría, por ejemplo, decía que los productos de cebada son "saboreados por los animales irracionales y las personas en circunstancias desdichadas" (Spec. Leyes III 10). Véase los datos que aporta al respecto A. J. Köstenbenger, John, Grand Rapids, Baker Academic, 2004, p. 201.